¿No sabes qué hacer para encontrar trabajo?…comprende qué te pasa

Estoy segura que todos, en algún momento de nuestra vida, hemos pasado por la situación de vernos desempleados y esto nos lleva a emprender el  largo viaje, lleno de baches y obstáculos, de encontrar trabajo.

Al vivir esta experiencia nos acompañan una serie de emociones algunas de ellas negativas, por lo que despierten en nuestro interior, que hacen que parezca cada vez más difícil alcanzar nuestro ansiado objetivo: encontrar el trabajo que tanto deseamos y necesitamos.

En este post entenderemos por qué perdemos el norte en el proceso de buscar trabajo y algunos tips para salir victorioso de éste  proceso, sin perder la fuerza y las ganas 💪.

INCERTIDUMBRE

Estaréis de acuerdo conmigo en que una de las emociones que más se hace notar es la incertidumbre, ese sentimiento de no saber qué va a pasar, ¿cuándo vamos a encontrar trabajo?, ese que nos dará estabilidad, que nos permitirá realizar planes, mantener un equilibrio personal y económico.

En la búsqueda de empleo la incertidumbre nos genera intranquilidad, altamente contagiosa y peligrosa, que puede desencadenar en inseguridad, ansiedad, estrés… logrando, incluso, que dudemos de nuestras capacidades y recursos para afrontar la situación.

Llegamos a pensar cosas como “No soy capaz, no sé qué hacer…”, “seguro que estoy haciendo todo mal” “de nada me sirve toda la formación (o experiencia) que tengo”,”… a lo mejor no soy tan bueno como pensaba, nadie me quiere en su equipo”.

Incertidumbre de plazo

Pero ¿por qué nos sentimos así? Esto está relacionado con lo que vamos a llamar incertidumbre de plazo, ¿qué es eso? Os preguntareis, pues son esos sentimientos de angustia y descontrol que se generan por el desconocimiento de cuál es el método infalible que nos llevará a encontrar el trabajo, por el que nos estamos esforzando tanto, y sobretodo cuándo se producirá el resultado.

El hecho de no saber si haciendo A, B o C, conseguiremos más rápido trabajo, nos lleva a dudar profundamente de nuestras capacidades para afrontar el reto.

Esta gran duda de qué hacer con nuestra estrategia de búsqueda de empleo nos lleva a un estado de inactividad, de no hacer.

Simplemente porque no sabemos que hacer…no sabemos cuál es la llave que abre la caja de pandora, después de haber pasado por varios intentos fallidos, entrevistas frustradas y decepciones, nos parece algo cada vez más lejano y difícil; así que lo vamos dejando y terminamos por no seguir ninguna estrategia.

INDEFENSIÓN APRENDIDA

La respuesta de no hacer cosas nuevas, diferentes es resultado de las experiencias que hemos tenido hasta el momento, percibimos una falta de control sobre el resultado que buscamos y lo vamos dejando a la suerte; en psicología a este fenómeno lo llamamos indefensión aprendida.

Sentimos que por más que hagamos nos dan con la puerta en las narices, que no tenemos el poder para producir cambios y que conseguir trabajo depende de otros factores que están fuera de nuestras manos.

Por ello tomamos la decisión de ir dejando el poder a los portales de empleo o nuestros conocidos, sin involucrarnos mucho en el tema. Resulta muy desgastante emocionalmente.

En pocas palabras la indefensión es un estado psicológico subjetivo de falta de control ante una situación difícil o adversa, que genera una respuesta de pasividad. Aunque existan opciones reales y realizables para conseguirlo.

Y ahora que sabes que es lo que te pasa, el porqué de tú actitud, os preguntareis ¿y qué? ¿hago para salir de éste estado? Con inteligencia emocional, estrategia y planificación.

TIPS

Os dejo algunos tips que son muy útiles para pasar a la acción,  y deshacernos de esos pensamientos que no nos dejan avanzar

  • Tomar conciencia de nuestros pensamientos, del diálogo que tenemos con nosotros mismos: 

    Os daréis cuenta que en la búsqueda de empleo, algunos de los pensamientos negativos que nos rodean son del tipo:

    “No voy a encontrar trabajo nunca”, “No soy lo suficientemente bueno”, “Si no he encontrado en 6 meses, no voy a encontrar ahora…mejor me quedo en el sofá”.

    Indiscutiblemente ésa forma de hablarnos, producen la sensación de descontrol que hemos comentado, ¿sabes por qué? Porque nos lo creemos; esos pensamientos están tan afianzados que tienen un razonamiento propio que nos parece casi imposible de desmontar.

    Por eso identificarlos es el primer paso para no dejarnos dominar por ellos.

  • Identificar detonantes:

    Para cada pensamiento que reconozcamos debemos trabajar para identificar la persona o situación que hace que ése pensamiento tan molesto nos persiga incansablemente, y nos haga sentir inseguros y fuera de lugar.

    Identificarlo te va a permitir tener un mayor control y poder desarrollar un plan para enfrentarte a tus miedos.

  • Cuestiona esos pensamientos:

    Ahora que ya somos consciente de ellos y de lo que generan en nosotros, es momento de cuestionarlos, de quitarles el valor que le hemos dado y nos impiden pasar a la acción.

    →Desmostando esos pensamientos: haciéndonos preguntas que les quiten veracidad cómo ¿es una verdad absoluta que no voy a encontrar trabajo?, ¿nadie en mi misma situación lo ha logrado?, ¿Qué haría si no tuviera este pensamiento?

    →Comparando en nuestra historia de vida, aquellas competencias o recursos personales de los que estamos dudado (creatividad, organización…), con situaciones de éxito o superación en la que hayamos echado mano de ellos (aunque sean de contextos diferentes…personal, laboral, académico familiar).

    Así nos daremos cuenta que tenemos esas características positivas que echamos en falta y lo podemos extrapolar al contexto de búsqueda de empleo.

  • Introducir cambios en la rutina de búsqueda de empleo, o bien establecer una si no la tenemos:

    Para ello debemos realizar un plan con las actuaciones concretas que vamos hacer, pero debemos empezar haciéndonos preguntas que nos lleven a acciones concretas. Por ejemplo:

    →¿Cómo está mi CV? ¿Está actualizado?, ¿refleja lo que soy, mi propuesta de valor?…, ¿qué voy hacer para cambiarlo y captar la atención de los reclutadores?,

    →¿Estoy trabajando mi marca personal? ¿estoy visible en redes sociales?… ¿qué puedo hacer para atraer la atención de los reclutadores y enseñar mis valores como profesional?

    →¿Cómo puedo mejorar mis habilidades en entrevista? ¿se cuáles son las preguntas más frecuentes? ¿me preparo las entrevistas?… ¿qué voy a hacer para mejorar?

    ¡Espero que os haya sido útil!, nos vemos pronto 🙂

By |2018-08-29T10:50:06+00:00agosto 8th, 2018|Emociones|0 Comments

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